lunes, 25 de agosto de 2008

Alejate de aqui...


Corres, trotas alegremente, creas falsas facetas sólo para que los demás no cuestionen, no intervengan. La niña de la ropa más holgada cada día tiene secretos. Huye hacia al baño a cada hora si probó un bocado, si tomo un té...solamente para ver si los huesos siguen allí. La mujercita comienza a tocar sus partes intímas, no, no es una masturbación, su objeto de deseo es en la actualidad sus huesos, y con sus dedos juguetea con su piel para ver si se sienten, para imaginar que su novio la abraze y los sienta, desprendiendo un comentario que hará relamer sus deseos ocultos de perfección. Las fotos son íntimas amigas cuando se carece de un espejo. Unas 500 fotografías para seleccionar sólo 2 en donde su panza aparece "menos prominente". Una botellita de agua para simular hinchazón como si tal banquete se encontrará en su interior.











Chicas, se termina el invierno. Se aproxima la hora crítica de vestir ropa más reveladora y dejar hasta el próximo año nuestras camperas y buzos confidentes y compañeros de culpas ya que nos ayudan a ocultarlas ante la vista ajena.
Como lo trate de hacer el año pasado. Les propongo ir empezando (si es que ya no lo hicieron) a ejercitar esos gluteos que ya empezaron a conocer la flacidez, a endurecer esos abdominales que nos martirizan con rollos al sentarnos, a adelgazar esas piernas de cerdo...¿Qué quieren ser este verano? ¿Ballenas o sirenas? ¿Miradas o Mirar? ¿Sentarse en un toallón en la arena caliente o en las piernas de un hombre que les diga "No pesas nada"? Yo ya lo decidí. Quiero ser el blanco de miradas, y principalmente las de mi hombre. Me cansé ser el objeto celado pero jamás admirado.












La historia de mi vida. Desarreglar lo perfecto. Perturbar el cosmos o traducido al idioma cotidiano "cagar las cosas". Hoy había decidido comer un poco de zapallo después de casi 1 semana de una restricción calórica por debajo de las 200 calorías. ¿Qué imaginan? Comí el zapallo junto a mi madre y una botellita de agua. Todo ocurría según los planes. Luego ella se fue a su trabajo,y ahi mi estómago se activo, comí 2 empanadas de verdura, dejando de lado la culpa que retumbaba en mi cráneo, mandando mensajes de alerta por todos mis nervios. Como si no fuera suficiente mi estómago pedía más, ya que ama lo salado, y para terminar con eso comí una barrita de chocolate.
Me senté en la pc y quería llorar, quería vomitar, largar todo pero a la vez no. Quería aprender, quería que el esfuerzo de 1 semana no se vaya por la borda.
Quería castigarme, darme noción de lo que pasa si como. Por eso jamás podría seguir una dieta. No puedo probar ni un bocado. Necesito una coca zero para llenar el estómago. Prometo mañana comprarla, me acuerdo que en viejas epocas era mi mejor compañera junto al cigarrillo.
Me dormí entre angustias. Falté al gimnasio. Me desperté y tomé un te con una rodaja de pan lactal light y 3 galletitas dulces. Necesito golpearme, cortarme, vomitar. Hacerme daño. Como ya dije, castigarme. Es tan horrible este dolor que siento, no quiero engordar, no quiero. Y comí tanto, soy tan obesa.
No puedo dejar de tocarme las costillas, mirarme al espejo y pesarme. Sí, subí 200 gramos ¿Será porque acabo de comer? No sé, sólo soy capaz de discernir en mi mente nebulosa el sentimiento de muerte. Sí, hoy QUIERO MORIR.












No se si reir o llorar. No se si amargarme o festejar. Es todo tan ambiguo, y tan imperfecto.
Hace una semana venía perfecta con una restricción calórica que no superaba las 200 calorias. El sábado tomé cerveza para olvidar las angustias con mi novio, esa noche tuve una pelea con el por mirar a una chica con pollera que tenía unas piernas increíbles, y yo tan obesa, ¡Era obvio! ¡Tengo piernas de cerdo!. Tomé cerveza y luego fui al baño a vomitarla toda. El alcohol engorda mucho, princesas. No lo podemos tener dentro, además es tan fácil sacarlo todo. El domingo me invito a comer, me pedí mi comida favorita ^^, pastas...probé 4 bocados y un dolor increíble me domino, mi estómago no lo soportaba y fui y vomite todo. El lo sospechó pero no hizo mucha alusión al tema, sólo me dijo "¿Vomitaste no?" como si fuera lo más común del mundo, y yo con falsa sonrisa comenté lo malditos que eran mis lentes de contacto.





Mi Intake de hoy (totalmente vergonzoso, perdonen princesas, pero si no me castigo, no aprendo)

D: Barrita de cereal (82)
A: 4 rodajas de zapallo (90)+ 2 empanadas de verdura (145 c/u)+barrita de chocolate (122)
M: Té (6)+ Rodaja de pan lactal light (69)+3 galletitas dulces (33,25 c/u)
C: Lechuga (23)

TOTAL: 781,25 O_o

Tendría que suicidarme ahora mismo.

Una semana perfecta cagada por esto. Mañana no ingiero nada. Lo prometo.


No puedo caerme asi, no...no puedo...



Ni siquiera merezco que firmen. Ustedes si son princesas. Yo soy algo así como reverse thinspo.
Este seria el diario de "No hagas esto y llegarás a la perfección"

viernes, 22 de agosto de 2008

Infancia imperfecta

Siento que cada paso es un retroceso, que cada sueño que tengo se metamorfosea en una pesadilla. Las palabras de los demás son saetas que atraviezan mi piel tal como lo hace una afilada cuchilla en tragedias nocturas. "Es tu contextura", "Necesitas adelgazar unos kilos, empezá la dieta", "Deja de comer", frases irritantes producidas por las cuerdas vocales de quien me engendró. Ella jamás cambió. Ella siempre me lo dijo de pequeña "Quiero que seas perfecta" ¿Será por eso que creo en la perfección y la busco con tanto anhelo?. Memoranzas vienen a mi cabeza como dardos envenenados, palabras tales como "Jamás vas a tener novio", "Vas a terminar rodando", "Estás por explotar", "Vaquillona, ballena, vaca", todos términos que mi madre usaba para (según ella) hacerme entrar en conciencia de mi peso. ¡Yo era chiquita! ¿Qué nocion puede tener acaso una niña de lo que es el amor, de lo que es la estética y la carta de presentación ante la sociedad? Yo sólo me entragaba a los placeres culinarios, dejando de lado los comentarios de ella, mis tios, mis compañeros de primaria. La gente es cruel, y luego se "preocupan" cuando una vomita, se corta, deja de comer...¿Acaso ustedes no me llamaron toda mi infancia con denominadores que aún hoy me atormentan?. Y así pasaron años y años, yo que solamente quería jugar con las Barbies y ella llevandome de nutricionista en nutricionista y yo bajando 4 kilos para luego subir 6




Siempre me sentí presionada, es hasta el día de hoy en que inconcientemente creo que hay una obligación con mi madre, y fue lo que siempre me exigió: la perfección. Recuerdo esas tardes en las que salía contenta del colegio por haber aprobado con un 7, sin embargo esa alegría se disipaba tan rápido como lo hace hoy este cigarrillo en mi dedo, mi madre me decía "No te tenes que sacar un 7, yo quiero un 9, 10...Tenes que ser perfecta, la mejor de todas". Sí..
.y a escondidas lloraba, me indignaba, me preparaba el terreno para lo que hoy es una autoestima inexistente. En los deportes creo que nunca fui buena, siempre tuve la tendencia a abandonar mis proyectos sea por aburrimiento, cansancio, desasosiego. Entre esos fallos estuvo el ir a natación, me encantaba, mi hermano ingresó un tiempo después junto a mi. En ese entonces hubo una competencia en la pileta, con trofeos y medallas. Creo que salí última si no me confundo. Los reproches de A. no tardaron en llegar "Tu hermano salió segundo, y vos nada...estabas "papando moscas", saliste re mal...¡No te esforzas en nada! ¿Por qué no te concentras? ¡Yo quiero que seas la mejor!" Quizás no sea casualidad que en mi preadolescencia le haya confesado a mi maestra de 7mo grado que quería suicidarme, quizás no sea casualidad que a los 12 años empezará a autolesionarme, quizás no sea casualidad que hoy en día estoy acá luchando por un peso ideal, un ideal de perfección total: mente, cuerpo, y alma y quizás no sea casualidad que cada caída sea como una derrota para mi, no sólo a nivel físico sino también con lo relacionado a lo intelectual.




Lo más gracioso de esto es que mi madre no es una loca esquelética ni nada obsesiva con la comida sana, calorías ni gimnasia. Odia el esfuerzo físico, pesa unos 95 kg, por lo cual siempre empieza dietas que le duran como máximo 1 semana y las abandona. Pero como cualquier mujer se angustia al ver en televisión los cuerpos idolatrados por damas y caballeros. Es el día de hoy en que me mira cuando me observo en el espejo y me dice "¿Te ves gorda, no?" y le digo "Sí, mira mi panza, mis piernas..." y me dice "Aceptate como sos, no vas a poder cambiar, es tu cuerpo...así naciste". Ese es el momento en que mis ojos se empañan de lágrimas y mi mente, o quizás Ana, grita...retumbando en todo mi cuerpo la frase: "Yo voy a poder...y te lo voy a demostar"








Después de haber vomitado ciertas verdades que tenía atragantadas en la garganta, les paso a contar novedades. Me anoté nuevamente en el gimnasio. Voy todos los días, no hago aparatos sino Aero Kombat, Taebo, Step, Boxeo y Axé.
Completísima. Ayer cuando fui a Boxeo me sangraron los nudillos por los golpes, es común, pero tengo que ir hoy a quirófano y no puedo tener lastimaduras.
En cuanto a los Intakes, desde el miercoles vengo tomando únicamente té, salvo ayer temprano que mi madre me hizo puré y albondigas de soja, ya que soy vegetariana hace más de un año. Le dí 2 probadas al puré y comí 3 albondigas y dije "me llené", en realidad no tenía hambre, comí para la satisfacción de ella. Lo único que si como son galletitas de salvado, como unas 7 al día y después tomo muchísimo té.
Aún así me veo gorda, muy hinchada y dolorida por el comienzo del gimnasio. Igual, sería muy estúpido pensar que en 3 días se van a notar mis huesos cuando me descuidé meses y meses, una caída tras otra.
Ayer en la Facultad me sentía cansada, con dolor de estómago, mareada. Pero feliz, porque sabía que algo esta cambiando, aunque falta mucho. Quisiera que pase un mes, para bajar unos miserables 7 kilos para volver a mi peso anterior. Y de ahí seguir el sendero que había marcado para llegar a mi meta.





La verdad es que me indigna hacer esto, pero debo hacerlo. ¿Por qué?. Porque me prometí a mi misma abandonar las mentiras. El no crear falsas ilusiones, el no al autoboicoteo. Es decir, si fallo, lo voy a contar y no desaparecer como una cobarde. Esta vez la visión no la van a dar ni los ganadores ni perdedores, sino los ambiguos, aqui estoy yo, creyendome Gaia. Así que esta vez retomaré con la publicación diaria como fomentación a mi camino y además estarán presentes mis intakes y fotos del progreso. Si, es horrible, pero si no me denigro de esta manera, me van a denigrar y me voy a autodegrinar por ser gorda. Así que con el mayor dolor voy a publicar algunas fotografias para graficarles el proceso o retroceso de mi lucha. Estas fotos son de hace una semana y 1 día...antes de retomar, caer, retomar, caer...Fueron la prueba definitva para decirme: o te suicidas, o te resignas a vivir como un cerdo sin nadie que te ame, ni te envidie, ni te aprecie...
¿Qué creen que elegí?





























No, no...Ana prometo no decaer. Prometo esta vez llegar a mi meta. Nadie me va a detener. La principal destructora de mi utópico sueño ya murió, es decir: yo misma. Hoy estoy entregada a este sueño. No puedo dejar de llorar al ver que paso días sin comer y sigo siendo la misma obesa de siempre, me da verguenza verme en el gimnasio con tantas chicas delgadas.



¿Por qué sigo con vos?



-Porque se que puedo
-Porque tengo voluntad y deseo
-Porque quiero sentir mis huesitos
-Porque quiero que me entre la ropa hermosa
-Porque cuando uso un corset parezco un matambre
-Porque mis brazos son gordísimos y no puedo usar una musculosa
-Porque quiero ser mirada por los hombres cuando salga con amigas, y no quedar de lado mientras ellas reciben todos los halagos
-Porque quiero gustarle a mi novio
-Porque no quiero tener verguenza al hacer el amor
-Porque no quiero llorar de nuevo al ver mi reflejo
-Porque quiero ser envidiada y deseada
-Simplemente...porque quiero ser perfecta