lunes, 19 de febrero de 2007

Apagandome


Hecha humo, se consume poco a poco, se va quemando y deja un sabor amargo en la boca, que deja con ansias de seguir con más de eso, si es ella...la niña de ojos tristes fumando, apagando su vida. La mujercita llena de tristezas y obsesiones. La nena golpeada por su amado, herida por su cuerpo, asesinada por sus depresiones. Ese ser, soy yo.
Otra pelea más derivo a un corte en la cabeza y sangre bañandome, no es métafora, es literal. Y yo lo amo y creo en sus palabras. Un desmayo más y fuertes dolores otra vez, yo la amo y creo en su perfección. Es tanto lo que me destruye, en ciega me he transformado, no discierno entre bueno y malo, no comprendo. Y las noches son fatales, comer sin diferenciar sabores, sintiendome por comer un helado y queso una bulimica. Llorando en pesadillas porque mi estómago por culpa de mis padres no es el mismo, pero si mi mente: ella es mucho más poderosa, y llegará al mismo estado de vacío en que se encontraba antes, aunque lo prometi muchas veces, con el tiempo se cumplirá, lo sé, se cumplirá...








Quiero solo alejar todo esto de mi. No puedo más. La vez pasada en una discusión con mi novio, nos pusimos a lastimarnos y me lastimó la cabeza, me sangró, él se puso mal y yo quieren que les diga, ya no se que hacer. Él quiero ir a esos centros para hombres violentos. Conseguí ya cierta cantidad de lugares y números telefónicos. ¿Tanto cuesta obtener un abrazo, un beso? Estoy cansada que de mi sólo caigan lágrimas y sangre. Por favor, necesito liberarme. Yo lo amo, lo adoro. Pero si la situación continuá así, por más cortes mios que intervengan y más llantos que lo impidan, voy a concluir con este tormento. No voy a llegar a ningún lado. Sólo espero lo mejor. Pero si termino creo que va a ser como librarme de 20 kgs más y estar un poquito más cerca de mi meta: quererme.







Regrese a un antiguo amor, el cigarrillo. Me harté de noches de ansiedad y soledad calmadas por galletas y demás porquerias con calorías. Estoy adicta nuevamente a esto. Y con el sabor del humo retrocedo a un pasado no tan lejano donde el alcohol y el sexo sin sentido marcaban la vida mia. Hoy sin embargo tengo que asociar el amargo sabor en mis papilas gustativas al estar sola, a la incomprensión. Porque me encuentro lejos de él, la persona que me margina y me hace llorar, el ser que me hace sufrir y amar. No puedo soportar ser tan repetitiva, pero es así, odio quedarme a la noche despierta, a las oscuras no dejo de atormentarmente acerca de mi gordura y en temas que me destruyen, recien mi foro era: ¿Y si sus exs eran mejores en la cama, de físico?. Hay no puedo evitar celar el pasado, no puedo dejar de tener el autoestima por el suelo. No puedo amarme. Por mas que trato, lágrimas se escapan, y no puedo, lo siento...no puedo....

jueves, 15 de febrero de 2007

Tan lejos de mi meta

¿Quierén que les diga la verdad?. Hay diferentes espejos, existe el espejo de la habitación en el que me acostumbre a llorar desnuda, con ropa o en diferentes poses. Existe el que es pequeño y que se focaliza sólo en mi cara y claviculas, donde no se ve mi horrendo cuerpo. Ese me agrada. Pero existe el de uso cotidiano, es viviente y constante, no tiene nombre ni forma definida, se trata de las otras mujeres. En el que te reflejas, en el que te odias o te amas. Donde cuando el espejo es delgado, no podes dejar de denigrarte y decir "soy una jodida gorda". Y cuando el espejo es ancho te repetis "Jamás quiero acabar así, debo seguir mi lucha". No olvido lo que soy, pero cuando me reflejo en la soledad de mi casa, me veo normal. Anteayer en el gimnasio casi me largó a llorar por mi imagen de gorda fracasada. Y todo es relativo. Nosotros cambiamos, los espejos cambian, la vida pasa, el tiempo se agota. Sigo buscandote perfección, sé que no soy fiel a mi busqueda, me caigo y quizás no puedo levantarme, planifico y no puedo llevar a cabo. Mentalizo y no puedo crear. Pero a todos nos pasa, altos y altibajos nos complementan, que aburrida sería la vida si todo fuera tan fácil, sólo podemos dejar de luchar el día de nuestra muerte.






No me siento sola en este camino, la otra vez mi novio me dijo luego de una discución de autoría mia, "Quiero que seamos una pareja perfecta", vacilé unos segundos y le dije "La perfección no existe", y me dijo "bueno, me entendés lo que quiero decir". Y le dije con una sonrisa, "sí, te entiendo". Niego mis creencias. Le fallo a mis raíces para no generar disgustos ni preocupaciones.
Ando horrorosamente mal, a veces comiendo por la simple opción mia, y sin siquiera saborear, es comer sin hambre, sin nada, sólo para llenar cavidades virtuales de mi interior. ¿Dónde esta el amor que necesito para llenarme?. Soy gorda, no merezco amor, sí, quizás el de otro gordo incomprendido con el cual en vez de derramar lágrimas de dolor me suicide comiendo una y otra vez ahogandome en mares de comida. Me siento fea, puta, insulsa, insignficante, imperfecta, horrenda, grasosa, putrefacta, vacía. Y aunque todos los días no me pasa, y aunque mi ropa se siga cayendo más (a pesar de que estoy comiendo), y aunque mis costillas sigan ahi y ese jean suba un poco más cada ocasión. No lo puedo evitar. Aunque el tiempo se agoté, lucharé fuera de los límites, odio sentirme llena, amaba sentirme pura y perfecta. ¿Dónde dejé guardada esa sensación?. Necesito otra vez, encontrarla...






Y quizás nuestros deseos no sean lo mismos, quizás seamos muy distintos, y eso es lo que nos hace grandiosos, pero quizás por causalidades de la vida, puedan compartir mis sentimientos:

-¿Quién no desea el comienzo de clases?
-¿Quién no desea el amante ideal?
-¿Quién no desea ser una princesa?
-¿Quién no desea regalos de su cónyuge?
-¿Quién no desea la felicidad eterna?
-¿Quién no lucha día a día con las tentaciones?
-¿Quién no llora por las noches por las caídas?
-¿Quién no rechaza siempre la rutina?
-¿Quién no cela al pasado?


Y son tantas las cosas, y tan extensos los espacios, tan pocas las fuerzas, tan inagotable la voluntad. Sería aburrido e incluso estúpido escribir todo. Pero es una muestra de quizás de que las causalidad, y no casualidades, nos gobiernan.

Excusas de desasosiego

"Ah...I'm confused, fighting myself", la cancion de 1994 pertenece a Korn, si me habrá salvado miles de veces del filo de la cuchilla, cuestión de la que hoy se encargan las pequeñas pastillas blancas ya en agotamiento. Fueron esa mano invisible que me impidieron escapar del mundo de los mortales. Hoy me vuelvo a identificar y a descargar mi ira a traves de sus liricas. El desasosiego, la congoja y la angustia vuelven a reinar. Y pareciera que las esperanzas desaparecen en una nebulosa negra. Desearía que todo se tratará de un maldito tablero de ajedrez y poder arrojarlo lejos de mi, y en vez de peones y reinas, destrosar a mis desgraciadas obsesiones, a mi novio y a todo lo que me hace mierda. Más estoy muy lejos del sueño, mi juego esta aferrado a mi vitalidad y es imposible alejarlo. Las piezas son de hierro. Y lo malo no se desvanece, "nunca más" (como decia el gran Poe). Las coronas de laureles se desvanecen a la primera brisa, contra las coronas de espinas ni las mayores tormentas pueden.




Soñando con un culo perfecto, hoy es mi nueva meta. Hace un tiempo paso esto, fue un sábado no lo voy a olvidar jamás. Fui a la casa de mi novio y no se encontraba ahi, lo llamé desde el mediodía hasta las 4 de la madruga, y me quede sin respuesta alguna. Entonces pasé la noche con una chica lesbiana que conocí, hermosa, me moría de ganas de besarla más me resistí y sólo me quedé con un amargo sabor en la boca. Caminamos tomadas de la mano, como si de una pareja se tratase, ante los gritos de desaforados hombres en desesperación por una dama. Estabamos en la misma situación, "abandonadas" por nuestros compañeros. Al día siguiente, mi novio me llamó me explicó la situación, lo habían llevado preso por no portar documentos, pero en pocos días no pudo con su verdad y explotó. Me contó que le había llegado una denuncia, porque ese día que fue a la pileta le tocó el culo a una chica. Imaginen mi situación. Yo, la mujer más celosa existente en la tierra. Que con una mirada podés provocar los cortes más profundos en mi corazón. Despues que me contó, no le hablé una hora. Trataba vanamente de justificarse con un "por lo menos no te engañé", que me lastimaba en demasía. Yo lo engañé, y se lo conté y el me perdonó, pero esta iba más allá de mi, no podía perdonarlo, aún así lo hice. Me dijo que la chica era una menor de 15 años. Me sentí la peor basura. Trataba de focalizar mi mente en mi persona con ese hombre desconocido con el que estuve, en el trio en el casi participo sino fuera por el excesivo tiempo que había de espera en el albergue transitorio, en mis besos de lengua sedienta con mujeres y hombres en salidas nocturas a escondidas. Pero todo eso no era nada comparado a la persona que jamás le deposité mi confianza (es así, llegué a seguirlo, lo llamó las 24 hs). Si hizo eso es porque debe despreciar la parte que me dice que ama, mi culo, que es lo que más odio de mi cuerpo, y hoy se convierté en un foco fuerte de mi perfeción. Gracias, amor.




Vuelvo a las raíces que fortalecieron esta débil rosa. Que irónia. Ayer, día de los enamorados (día más comercial, ¿imposible?) fue como cualquier otro, discutí con mi novio, le insinué que estaba con otro (sinceramente, no estoy muy lejos de eso), le escupí en la cara la basura que era, como no sabía lidiar con una mujer y hasta lo amenazé con un trozo de vidrio. Y todo porque miró con desprecio mi vestimenta totalmente negra y un collar de puás que llevaba en mi cuello. Con asco me largó: "No quiero que vuelvas a ser lo de antes". Siempre fui esa alma en pena, bañada en oscuros colores. Mi metamorfosis fue por él, pero jamás cambié lo interno de él, es más, ustedes saben que sufro por ese divino jean en el que quiero entrar, ¿por mi? no, sólo para gustarle más a el. LLego lejos, my lejos. Déspues de purificar mi alma, entre lágrimas y criticas horrendas, el "No te amo, sos una mierda, no siento nada por una basura como vos" era cosas mínimas entre ese remolino de palabras, me tranquilize, como estúpida le explique tranquilamente mis razones para tal ataque. Traté de satisfacerlo y déspues le dejé mi celular, siempre tuve esa manía de dejarle algo mio, para no terminar, y que si lo desea, volver a verlo para que me devuelva eso mio. Ante su negativa, le supliqué que la próxima me lo devolviera. Una bombacha, una remera, unos pendientes, un collar, un celular. Todo es excusa.

viernes, 2 de febrero de 2007

Contra remolinos caoticos, el regreso

Contra remolinos caoticos, jeans no hechos a mi medida, ingestas de calorias impresionantes debido a la obligación, regresé. Cuando las miradas reposan en tu plato lleno y virgen, cuando todos los dedos señalan tu apresuramiento al lavabo, cuando se comienza a sospechar de tus constantes dolores y excusa. Llega el infierno, la preocupación de la gente, la tortura de recibir bocado bajo la mirada atenta, el castigo de engordar y perder todo lo que ganaste. Se justifican con que quieres que comas sano, no es así, la comida me enferma, no es sana, no lo soy yo. Tu cerebro recuerda lo que era la comida, tu estómago la anhela y el control se pierde entre culpas y el no querer. Perdes la noción de tu meta, olvidas a Ana, te convertis en tu peor pesadilla, la gorda que come sin pensar y además lo disfruta. Buscas la fuerza en los más reconditos lugares y no aparece. Las personas que estan más alto, caen con mayor fuerza, pero se levantan más imponentes. Tengo en claro lo que quiero. Hoy puede que las mentiras se hallan vencido. Pero tengo planes que no he de revelar. Porque contra viento y marea llegaré a la anhelada pureza, estética predilecta, mis 40 kgs.







Tengo misiones, sueños y ambiciones. Hoy estoy lejos de ellas por condiciones externas. No duden en que voy a estar próxima a ellas dentro de poco. Ansío con mi alma el comienzo de las clases, las mentiras se cubren más facilmente como sabrán. Hoy por hoy les cuento los sueños que me persiguen:

-Entran en ese precioso jean
-Endurecer mi panza
-Bajar mis anchas caderas
-Endurecer mi cola
-Endurecer las piernas
-Que mi novio me mire solo a mi
-Disfrutar del sexo
-Que empiezen las clases
-No abandonar el gimnasio
-Todos los días subir escaleras
-Caminar del cole a mi casa
-Comprarme ropa, collares, pulseras, cremas y maquillaje
-Trabajar y tener mi propio dinero
-Conseguir un hombre que me comprenda y no me lastime.

Para algunos, una tontería, para mi, mi nube negra que me sigue como peste bubónica a todos lados, que a veces me quita el sueño y me roba lágrimas de angustia e impotencia. Si, tormentoso, nebuloso, deprimente: No entrar en un jean. El jean jamás fue mi aliado cuando era la gorda que sufria todas las burlas. Ahora siendo todavía gorda, obviamente no tanto como antes (según me dicen), los aprecio un poco más. Pero un regalo me vino a torturar, un jean ya en uso, pero en excelentes condiciones. Que me entrara sería un milagro, lo pruebo día a día para ver si llega. A pesar de las comilonas, el jean parece subir cada vez más (si, lo se, no tiene el más mínimo sentido), hasta yo me sorprendí, falta poco. Pero ese poco es un castigo enorme, que hace crecer mi ansiedad y quererer acelerar el tiempo, alimento mis deseos de vivir sola y ayunar a mi antojo, y ser perfecta. Sueño y sueño, ya pedí mi deseo, no tuve negativas sin embargo para eso falta un tiempo. Yo se que tarde o temprano, cuando menos lo imagine, estaré ahi. Hoy sólo espero el comienzo de clases, el comienzo de la mentira.